Mostrando entradas con la etiqueta adolescente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adolescente. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de febrero de 2024

Padres eficaces




Al entrar en la enseñanza Secundaria hay una cierta relajación en la atención

que los padres prestan a sus adolescentes. Nada más equivocado pues necesitan la

misma cantidad de atención y cariño que cuando era más pequeño, o incluso algo

más.

El desarrollo mental y emocional del adolescente puede resultar muy agradable

y beneficioso para toda la familia: Nuevas formas de enfocar problemas, conocer por

dónde van los intereses de la juventud, distintas opiniones sobre temas sociales, etc.

Cada familia tiene sus formas de pensar y sus prioridades, no obstante las

investigaciones han demostrado algunas cualidades comunes en los padres eficaces:

Demuestran amor. Los adolescentes necesitan poder contar con sus padres,

que se comuniquen con ellos, que les dediquen tiempo y que demuestren que se

preocupan por su bienestar. Los padres pueden querer a sus hijos al tiempo que

rechazar lo que hacen, y los chicos deben estar seguros de que esto es cierto.

Apoyan. A pesar de considerar poco importantes algunos problemas del

adolescente, este necesita el apoyo de sus padres. Necesitan elogio y reconocimiento

cuando se esfuerzan y aliento para desarrollar sus intereses.

Ponen normas. Fijar límites en el comportamiento hace sentirse

emocionalmente seguros a niños y adolescentes. Poner normas y supervisar que se

cumplen de forma consistente y adecuada a la edad y la etapa de desarrollo facilita un

desarrollo equilibrado y un mayor ajuste psicológico en la edad adulta. Huir de

extremos autoritarios o indulgentes fijando límites y normas claros, razonables y bien

explicados es la mejor estrategia posible.

Dan ejemplo. Mientras exploran distintas posibilidades de quien quieren ser los

adolescentes buscarán ejemplos en sus padres, familiares, amigos, personalidades u

otras personas, pero sobre todo en sus padres.

Enseñan responsabilidad. El sentido de la responsabilidad se adquiere con el

tiempo. Según crecen aprenden a responsabilizarse de: sus tareas escolares, ordenar

su habitación, colaborar en faenas domésticas, participar en actividades sociales, y

aceptar las consecuencias de sus buenas o malas decisiones.




Facilitan experiencias. Según los recursos de cada familia conviene facilitarle

que conozca nuevas cosas. La curiosidad le hará probar nuevos deportes, o nuevos

intereses académicos, experimentar expresiones artísticas, o probar en actividades

sociales o religiosas diversas. No le desalienten ni pierdan ustedes la paciencia, la

exploración es parte fundamental de la adolescencia.

Respetan. Es falso que todos los adolescentes sean rebeldes y difíciles, pero

es cierto que necesitan ser tratados con respeto, que se reconozca y aprecien sus

diferencias y se les trate como personas.

No existen los padres perfectos. Una mala contestación o decisión dada un

“mal día” no tiene por que afectar a su hijo de por vida. Lo importante es lo que usted

haga de forma habitual, el día a día.

jueves, 29 de noviembre de 2018

La libertad por consumo no es libertad




Ser libre es propio de las personas individuales, pero ellos en este mundo son sólo granos de arena en un puño, y cuantitativamente ¿Cuánto representa eso, si el resto es el inmenso desierto?
La sociedad ha establecido una trama compleja en el que las libertades se entremezclan con conductas propias del común social. Se puede estar con un severo lavado de cerebro y se puede pensar que nada pasa, se cree tener una personalidad cuando no se es más que un mono que imita las conductas del entorno, de los medios de comunicación muchas veces tan perniciosos para el ser humano.
Hay que repetirlo una y otra vez, la verdadera libertad no puede empezar si no hay individualidad, el hombre individual tiene ideales y en base a ellos que hasta pueden parecer quimeras construye formas de expresión que escapan de la mediocracia.

Si las personas que dirigen una sociedad, comunidad, empresa o familia son de ese tipo es seguro que su entorno estará envuelto en una fragancia de verdadera libertad. Porque ser individual es ser libre, y ser libre es más que poder caminar por las calles y elegir que ropa ponerse, ser libre es identificar en si mismo el gran potencial de nuestra mente que es nuestro tesoro, es reconocer lo que somos y cuanto valor poseemos y finalmente es hacer uso de la capacidad de progresar y desarrollarse.

El hombre individual rompe esquemas, estereotipos, porque es audaz, aporta ideas nuevas y frescas, concibe en su mente objetivos que al común social le pueden parecer sueños imposibles. Un hombre o una mujer así, es un ser auténticamente libre.
Si las personas que dirigen una sociedad, comunidad, empresa o familia son de ese tipo es seguro que su entorno estará envuelto en una fragancia de verdadera libertad. Porque ser individual es ser libre, y ser libre es más que poder caminar por las calles y elegir que ropa ponerse, ser libre es identificar en si mismo el gran potencial de nuestra mente que es nuestro tesoro, es reconocer lo que somos y cuanto valor poseemos y finalmente es hacer uso de la capacidad de progresar y desarrollarse.

Por: Mardam
Protegido por propiedad intelectual
Todos los derechos reservados

leer más

Mitos y realidades en el consumo de drogas


Mitos y realidades Libro

ADICCIONES: DROGADICCIÓN Y ALCOHOLISMO EN LA ADOLESCENCIA

Los términos toxicomanía, drogadependencia o drogadicción suelen ser utilizados habitualmente como sinónimos para referirse a un estado psicofísico causado por la interacción de un organismo vivo con un fármaco o una sustancia, caracterizado por la modificación del comportamiento y otras reacciones, generalmente a causa de un impulso irreprimible por consumir una droga en forma continua o periódica a fin de experimentar sus efectos psíquicos. 

Usualmente, el término adicción está vinculado al consumo de sustancias psicoactivas, pero se ha extendido a otras situaciones que no requieren del consumo de ninguna sustancia, como el juego (ludopatía), la compulsión a la búsqueda de sexo o el uso de internet, y ha estado sometido a múltiples discusiones a lo largo de los siglos XX y XXI, siendo objeto de variadas definiciones que reflejan, más bien, el estado de ánimo social y político más que una discusión netamente científica. 

Consignamos en primer lugar la perspectiva de la psiquiatría sobre la adicción a drogas:

La O. M. S., Organización Mundial de la Salud, define a la drogadicción como el consumo repetido de una droga que lleva a un estado de intoxicación periódica o crónica1. Y respecto del término droga propone utilizarlo para referirse a: “cualquier sustancia que introducida en el organismo es capaz de modificar una o varias de sus funciones”2. 

El DSM-IV, Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, citando la definición de “droga” que propone la OMS, agrega algunas consideraciones: “es toda sustancia que introducida en el organismo por cualquier mecanismo (ingestión, inhalación de gases, intramuscular, endovenosa, etc.) es capaz de actuar sobre el sistema nervioso central del consumidor, provocando un cambio en su comportamiento, ya sea una alteración física o intelectual o una modificación de su estado psíquico”3.

Drogadicción

Libro estadístico (ver)



La definición de droga propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se refiere a todas las sustancias psicoactivas como: "…cualquier sustancia que, al interior de un organismo viviente, puede modificar su percepción, estado de ánimo, cognición, conducta o funciones motoras". Esto incluye el alcohol, el tabaco y los solventes y excluye las sustancias medicinales sin efectos psicoactivos.
Las convenciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el control de drogas no establecen una distinción entre drogas legales o ilegales; sólo señalan el uso como lícito o ilícito. Pero en general se emplea el término droga ilegal o ilícita al hablar de aquellas que están bajo un control internacional, que pueden o no tener un uso médico legítimo, pero que son producidas, traficadas y/o consumidas fuera del marco legal.
El alcohol y el tabaco, en estas organizaciones internacionales, son generalmente mencionados como sustancias más que drogas, debido a que no están sujetas al control político internacional, con lo que se trata de pasar por alto que, además de sus fuertes propiedades adictivas, son las que causan mayores daños a la salud individual y pública en prácticamente todo el mundo. Por otra parte, en algunas poblaciones las drogas médicas usadas fuera de un adecuado control terapéutico son la principal causa de abuso y adicción; los solventes volátiles, aunque no están dentro del mencionado control internacional, son frecuentemente usados con fines de intoxicación por niños en muchos países, como en México.
Las drogas son consumidas para aliviar el dolor, para el tratamiento de una enfermedad, para cambiar el estado de ánimo, para una búsqueda o abandono de la identidad, como un escape, para olvidar o para explorar estados de conciencia y sensaciones. La OMS habla de abuso de drogas cuando se presenta un uso persistente o esporádico excesivo de las drogas fuera de una práctica médica aceptable. Como esto fue considerado como muy ambiguo, se comenzó a remplazar el término abuso con el de uso dañino, que incluye: "un patrón de uso de sustancias psicoactivas que causa daño a la salud (…) física o mental". Sin embargo, dentro del contexto del control internacional de drogas, la OMS utiliza el término abuso para ser consistente con los términos utilizados por las Convenciones, que emplean indistintamente los términos abuso, uso inadecuado o uso ilícito.
El término abuso o uso inadecuado puede tener diversos significados en distintos países de acuerdo con lo que se considera un problema de abuso de drogas en una cultura específica. Además la expresión abuso de drogas no hace una distinción entre los que las consumen de manera ocasional, habitual o presentan dependencia hacia las sustancias. En general, se ha optado por emplear indistintamente los términos usar o consumir; el concepto de abuso incluye un daño a la salud física o mental del consumidor, o se aplica a un patrón de consumo que es frecuente e interfiere con otros aspectos de la vida, o se presenta de manera ocasional en periodos de consumo intenso.
En 1963, la OMS decidió abandonar los términos adicción y habituación, para reemplazarlos por dependencia, entendida como:
Un estado psicológico y a veces también físico resultante de la interacción de un organismo vivo y una droga, caracterizado por respuestas conductuales y de otro tipo que siempre incluyen una compulsión por tomar la droga de manera continua o periódica para experimentar sus efectos psíquicos y, a veces, para eludir el malestar debido a su ausencia. La tolerancia -una disminución de los efectos específicos a la misma dosis de la droga y por lo tanto la necesidad de aumentar la cantidad y/o frecuencia- puede o no estar presente en la dependencia; una persona puede ser dependiente a varias drogas.
En 1992 se pensó que era necesario aclarar más el término y fue modificado por: "un grupo de fenómenos fisiológicos, conductuales y cognitivos de variable intensidad, en el que el uso de drogas psicoactivas tiene una alta prioridad; (…) hay preocupación y deseo de obtener y tomar la droga, por lo que se adoptan conductas para buscarla.

La investigación muestra que el inicio del uso de drogas a menudo ocurre durante la adolescencia o juventud, periodo de transición caracterizado por el estrés, la ansiedad y la búsqueda de nuevas sensaciones, así como de diferenciación de los adultos. Puede comenzar como una forma de manejar emociones negativas y de respuesta al sentimiento de vivir en un mundo caótico y hostil. Se ha señalado reiteradamente que la presión del grupo de pares, la curiosidad y la pobre integración familiar, son factores que contribuyen al uso de drogas. Asimismo, son mencionados otros factores, como la pobreza, la falta de alternativas y una percepción desesperanzada del futuro.

martes, 10 de abril de 2018

DEPRESION ADOLESCENTE

Los síntomas depresivos en los adolescentes son tomados con frecuencia como
«comportamiento normal del adolescente», y se considera que son el producto de los cambios hormonales normales, lo que, en muchos casos, dificulta el diagnóstico, negando o retardando la ayuda que necesitan. 
 
El mayor número de adolescentes deprimidos está
entre los 13 y los 15 años de edad, rango que coincide con las épocas de más baja
autoestima de este particular período del crecimieno.Los adolescentes no necesitan «razones de peso» para deprimirse. En apariencia soninvencibles e invulnerables, pero en el fondo pueden estar profundamente cuestionados y dolidos, no tienen consolidada su identidad y son severos críticos de sí mismos. 
 
La depresión parece presentarse con mayor frecuencia en familias con problemas
maritales, en las que el adolescente tiene más dificultad de establecer su identidad (Revista
del IX Congreso Nacional de Medicina General, Op.
cit.), aunque es importante recordar que cada adolescente es único en la forma que respo
nde al ambiente que lo rodea, no sólo al ambiente familiar sino al escolar y con los amig
os.
 
La sensibilidad del adolescente se altera por el manejo de las emociones en conflicto junto
con el despertar de la sexualidad. Los cambios que ocurren en el cuerpo de los adolescentes no son asimilados en forma adecuada por algunos de ellos, lo cual les genera depresión. Adolescentes sometidos a abuso sexual y/ o con problemas de orientación sexual (homosexualidad) pueden presentar también uncuadro depresivo. Cerca de los 14 años, las adolescentes tienen el doble de probabilidades de entrar en un cuadro depresivo (Ibídem).
 
El adolescente promedio manifiesta aburrimiento, pérdida de interés, desmotivación y/o
tendencias a actuaciones antisociales o apatía (poco interés) ante situaciones que de lo contrario serían atractivas. Es muy factible encontrar comportamientos más bien agresivos,
descalificadotes y desafiantes que de tristeza o abatimiento como tales. 
 
Los padres con frecuencia notan en ellos bajo rendimiento académico, irritación constante y
problemas para dormir. 
 
En los casos más severos de depresión, los jóvenes pueden comenzar a pensar en el suicidio. Muchos de los intentos suicidas de la juventud se enmascaran como «accidentes» de severidad considerable, como en las muertes que
ocurren como resultado de conducir vehículos automotores a exceso de velocidad, en
ocasiones bajo el efecto de drogas o por el consumo de bebidas alcohólicas en adolescentes deprimidos, tal como se comentó anteriormente.
 
Es importante tener siempre presente el tiempo en el que se han presentado los síntomas.
 
Si el adolescente presenta ideas suicidas, falta de apetito y falta de interés en toda
actividad social durante más de 2 semanas, se debe estar muy alerta. Tienden a aislarse y
a tener ideas suicidas por los sentimientos de culpa y de incapacidad para afrontar la vida
diaria. La depresión en el adolescente envuelve más problemas interpersonales y de baja
estima que la depresión en el adulto.
En algunos casos se puede confundir este comportamiento alterado con el síndrome de
falta de atención, agresividad, hiperactividad, desórdenes de la alimentación, problemas del
sueño, cuando en realidad la enfermedad de fondo esla depresión.
Es parte de nuestra labor como docentes el estar con los ojos muy abiertos para detectar
este tipo de sintomatología en nuestros adolescentes, para poder brindarles la mejor y más
pronta orientación y que así puedan recibir la atención adecuada. La conducta abúlica de los adolescentes muchas veces no obedece a que no encuentran algode su interés y estén aburridos sino a que están deprimidos.
         
La etapa adolescente conlleva una serie de situaciones de cambio que hay que afrontar    y    que  no todos pueden lograr con éxito.
 
El hecho de tener un comportamiento retraído en exceso, de mostrarse preocupado, de sentirse temeroso al extremo y aislado pueden ser los síntomas que enciendan la señal de alarma.
 

jueves, 5 de mayo de 2016

Cuadro Comparativo Adolescentes efectivos contra inefectivos



PsicoWEB
Los Siete Hábitos de los Adolescentes Altamente efectivos
Los Siete Hábitos de los Adolescentes Altamente inefectivos

1. SER PROACTIVO

Una persona proactiva no culpa a los demás por lo que le está pasando, es consciente de que fueron sus decisiones las que la llevaron donde está pero no se queda en el simple reconocimiento de sus acciones, tiene el poder para decir "estoy aquí por las decisiones que tomé, pero mañana quiero estar allá".
La proactividad se basa en guiarnos por nuestros valores, en no entregar a otros el control sobre nuestras decisiones y en trabajar continuamente en nuestro desarrollo buscando influenciar a quienes se encuentran en nuestro entorno cercano.

1. REACCIONA

Achaca todos tus problemas a tus padres, a tus profesores, a tu pésimo barrio, a tu novio o novia,
 al gobierno, o cualquier otra cosa que no seas tú. 
Sé una víctima. No tomes ninguna responsabilidad 
por tu vida. Si tienes hambre, come. Si alguien te 
grita, respóndele a gritos. Si tienes ganas de hacer 
algo que sabes que está mal, entonces hazlo.

2. EMPEZAR CON EL FINAL EN MENTE Si empezamos cada día de nuestras vidas sabiendo lo que queremos hacer y hacia dónde nos dirigimos, seguro que llegaremos al liderazgo personal. Para desarrollar este hábito existe una herramienta fundamental LA MISIÓN PERSONAL, que es una declaración basada en nuestros principios y valores, de manera que nos permita tomar decisiones derivadas de ellos. Antes de determinar nuestra MISIÓN PERSONAL debemos encontrar nuestro centro, el cual está dado por la forma en que miramos el mundo. Nuestro centro es nuestra fuente de mayor seguridad y es una guía para nuestras decisiones. Para desarrollar el segundo hábito debemos encontrar el centro más adecuado, aquel basado en principios que no cambian con el tiempo ni bajo otras circunstancias. Centros erróneos son por ejemplo, la familia, el dinero, las posesiones, el poder y el trabajo, ya que pueden cambiar con el tiempo. Cuando uno se basa en principios analiza y sopesa todas las posibilidades sin que los centros erróneos afecten sus decisiones.


2. COMENZAR SIN UN FIN EN LA MENTE

No tengas planes. Evita las metas a toda costa. 
Y nunca pienses en el futuro. ¿Para qué preocuparte 
por las consecuencias de tus actos? Vive el 
momento. Duérmete, desperdicíate y tómalo 
todo a la ligera, porque mañana nos moriremos.

3. PONER PRIMERO LO PRIMERO

Una vez que se han desarrollado los 2 primeros hábitos se está en posición de implementar el tercero: priorizar. Casi toda la gente está en la búsqueda de organizar el tiempo, pero casi nadie se preocupa por organizar sus prioridades, lo cual resulta siempre más efectivo. La cuestión es que para ser realmente efectivo, se debe poner lo verdaderamente importante por encima de lo urgente, ya que lo urgente sólo es importante para otros. Logrando desarrollar este hábito se aplica el principio de implementar nuestros planes de acción para lograr propósitos significativos.

3. PRIMERO LO ULTIMO

Sea lo que sea más importante en tu vida, no lo 
hagas sino hasta que hayas pasado el suficiente 
tiempo viendo la televisión, hablando interminabl_
emente por teléfono, navegando en Internet y 
platicando. Siempre deja para mañana tu tarea. 
Asegúrate de que las cosas que no sean importantes siempre sean antes que las que sí lo son.






4. PENSAR GANAR/GANAR La cultura en la que vivimos está enmarcada en el concepto de yo gano-tu pierdes. Desde pequeños lo vemos en la escuela, luego en la universidad, más adelante en el trabajo, en la política y en los negocios. En la cabeza tenemos instalado el chip de la competencia en lugar del chip de la colaboración. Para ser realmente efectivos debemos pensar GANAR/GANAR en todas nuestras relaciones interpersonales, "hay suficiente para todos". La victoria de uno no siempre es la derrota del otro, desarrollar el cuarto hábito quiere decir que ambas partes de cualquier acuerdo siempre saldrán beneficiadas


4. PENSAR GANAR - PERDER

Ve la vida como una competencia perversa. Tu compañero de clase te atacará, así que es mejor 
que lo ataques primero. No permitas que los 
demás tengan éxito en alguna cosa porque, recuerda 
que si ellos ganan, tú pierdes. Si te da la impresión
 de que estás a punto de perder, entonces asegúrate 
de arrastrar a los demás contigo.

5. ANTES QUE BUSCAR SER COMPRENDIDO, COMPRENDER Es difícil interactuar con otros, dialogar o convivir sin tener problemas, si buscamos encontraremos que en la raíz de estos problemas está la dificultad de comprendernos unos a otros. El quinto hábito consiste en aprender a escuchar, en entender a los demás desde su propia perspectiva, si logramos desarrollar este hábito podremos no sólo evitar problemas interpersonales, sino adelantar con más agilidad los procesos con soluciones GANAR/GANAR.


5. PRIMERO HABLAR Y LUEGO FINGIR QUE SE ESCUCHA

Naciste con una boca, así que úsala. Asegúrate de 
hablar mucho. Siempre explica primero tu versión 
de la historia. Una vez que te asegures de que los 
demás comprenden tu punto de vista, entonces finge escuchar asintiendo y diciendo "ajá". O, si realmente quieres la opinión de los demás, dala tú primero.

6. SINERGIZAR EL TODO ES MÁS QUE LA SUMA DE SUS PARTES, eso significa la sinergia. La creación de este hábito requiere del trabajo en equipo, el cual, cuando se basa en la confianza y en los principios, genera creatividad, innovación y efectividad.


6. NO COOPERAR

Afrontémoslo: otras personas son extrañas porque 
son distintas a nosotros. ¿Para qué llevarse con 
ellos? El trabajo en equipo es para los perros. 
Puesto que tú eres el que siempre tiene las mejores ideas, te irá mejor si haces todo solo. Sé una isla.


7. AFILAR LA SIERRA

El desarrollo de este hábito se da cuando somos capaces de hacer mantenimientos e innovaciones benéficas a los demás hábitos.
Si recuerdas el principio del P/CP, afilar la sierra significa que si nos dedicamos solamente a aserrar, sin mantener la sierra, sin afilarla, seguramente llegará el momento en que ya no podamos aserrar más.
Desarrollar estos hábitos requiere de inversión, de tiempo y de ganas, lo más posible es que nos enfrentemos a nosotros mismos, pero comenzando por el principio, siendo proactivos, habremos dado un primer gran paso para alcanzar la efectividad

7. DESGASTARSE

Ocúpate tanto con tu vida, de modo que nunca tengas tiempo para renovarte o superarte. Nunca estudies. 
Nunca aprendas nada nuevo. Evita el ejercicio como 
la plaga. Y, además, aléjate de los buenos libros, la naturaleza o cualquier otra cosa que pueda inspirarte.

Los Siete Hábitos de los Adolescentes Altamente efectivos

Psiquemotive Página WEB


1. SER PROACTIVO

Una persona proactiva no culpa a los demás por lo que le está pasando, es consciente de que fueron sus decisiones las que la llevaron donde está pero no se queda en el simple reconocimiento de sus acciones, tiene el poder para decir "estoy aquí por las decisiones que tomé, pero mañana quiero estar allá". La proactividad se basa en guiarnos por nuestros valores, en no entregar a otros el control sobre nuestras decisiones y en trabajar continuamente en nuestro desarrollo buscando influenciar a quienes se encuentran en nuestro entorno cercano.

2. EMPEZAR CON EL FINAL EN MENTE

Si empezamos cada día de nuestras vidas sabiendo lo que queremos hacer y hacia dónde nos dirigimos, seguro que llegaremos al liderazgo personal. Para desarrollar este hábito existe una herramienta fundamental LA MISIÓN PERSONAL, que es una declaración basada en nuestros principios y valores, de manera que nos permita tomar decisiones derivadas de ellos. Antes de determinar nuestra MISIÓN PERSONAL debemos encontrar nuestro centro, el cual está dado por la forma en que miramos el mundo. Nuestro centro es nuestra fuente de mayor seguridad y es una guía para nuestras decisiones. Para desarrollar el segundo hábito debemos encontrar el centro más adecuado, aquel basado en principios que no cambian con el tiempo ni bajo otras circunstancias. Centros erróneos son por ejemplo, la familia, el dinero, las posesiones, el poder y el trabajo, ya que pueden cambiar con el tiempo. Cuando uno se basa en principios analiza y sopesa todas las posibilidades sin que los centros erróneos afecten sus decisiones.  

3. PONER PRIMERO LO PRIMERO

 Una vez que se han desarrollado los 2 primeros hábitos se está en posición de implementar el tercero: priorizar. Casi toda la gente está en la búsqueda de organizar el tiempo, pero casi nadie se preocupa por organizar sus prioridades, lo cual resulta siempre más efectivo. La cuestión es que para ser realmente efectivo, se debe poner lo verdaderamente importante por encima de lo urgente, ya que lo urgente sólo es importante para otros. Logrando desarrollar este hábito se aplica el principio de implementar nuestros planes de acción para lograr propósitos significativos.

  4. PENSAR GANAR/GANAR

 La cultura en la que vivimos está enmarcada en el concepto de yo gano-tu pierdes. Desde pequeños lo vemos en la escuela, luego en la universidad, más adelante en el trabajo, en la política y en los negocios. En la cabeza tenemos instalado el chip de la competencia en lugar del chip de la colaboración. Para ser realmente efectivos debemos pensar GANAR/GANAR en todas nuestras relaciones interpersonales, "hay suficiente para todos". La victoria de uno no siempre es la derrota del otro, desarrollar el cuarto hábito quiere decir que ambas partes de cualquier acuerdo siempre saldrán beneficiadas

 5. ANTES QUE BUSCAR SER COMPRENDIDO, COMPRENDER

  Es difícil interactuar con otros, dialogar o convivir sin tener problemas, si buscamos encontraremos que en la raíz de estos problemas está la dificultad de comprendernos unos a otros. El quinto hábito consiste en aprender a escuchar, en entender a los demás desde su propia perspectiva, si logramos desarrollar este hábito podremos no sólo evitar problemas interpersonales, sino adelantar con más agilidad los procesos con soluciones GANAR/GANAR.

 6. SINERGIZAR EL TODO ES MÁS QUE LA SUMA DE SUS PARTES,

Eso significa la sinergia. La creación de este hábito requiere del trabajo en equipo, el cual, cuando se basa en la confianza y en los principios, genera creatividad, innovación y efectividad.

7. AFILAR LA SIERRA

 El desarrollo de este hábito se da cuando somos capaces de hacer mantenimientos e innovaciones benéficas a los demás hábitos. Si recuerdas el principio del P/CP, afilar la sierra significa que si nos dedicamos solamente a aserrar, sin mantener la sierra, sin afilarla, seguramente llegará el momento en que ya no podamos aserrar más. Desarrollar estos hábitos requiere de inversión, de tiempo y de ganas, lo más posible es que nos enfrentemos a nosotros mismos, pero comenzando por el principio, siendo proactivos, habremos dado un primer gran paso para alcanzar la efectividad.

"Tu Cerebro te Miente: Por qué Sentir Culpa al Poner Límites es un Error Evolutivo (y cómo reprogramarlo)"

  1. Introducción "Imagina que estás en un avión y las máscaras de oxígeno caen. Las instrucciones son claras: ponte la tuya primero ...