domingo, 16 de diciembre de 2018
LA EDUCACIÓN ES TRIPARTITA (padres, maestros y alumnos)
jueves, 9 de junio de 2016
Teorías y modelos explicativos de la depresión
Winokur (1997) ha propuesto que la depresión unipolar desde la perspectiva clínica es un trastorno homogéneo pero etiológicamente es heterogéneo. La depresión es un problema de múltiples facetas caracterizado por un amplio número de síntomas que pueden, o no, estar presentes en cada paciente en particular. Notodas las depresiones obedecen a las mismas causas. Por ello, en la actualidad hay un amplio número de teorías que intentan explicar la etiología de la depresión.
Teorías conductuales de la depresión Las aproximaciones conductuales al tratamiento de la depresión se caracterizan fundamentalmente por utilizar una metodología científica más que una teoría específica o un conjunto de técnicas (Antonuccio, Ward y Tearnan, 1989). Los tratamientos conductuales de la depresión tienden a confiar en los hallazgos empíricos de la psicología experimental, centrándose en los determinantes actuales de la conducta más que en la historia de aprendizaje. El modelo conductual sugiere que la depresión unipolar es fundamentalmente un fenómeno aprendido relacionado con interacciones negativas entre la persona y su entorno (p.ej., relaciones sociales
negativas o baja tasa de refuerzo). Estas interacciones con el entorno pueden influenciar y ser influidas por las cogniciones, las conductas y las emociones, y las relaciones entre estos factores se entienden como recíprocas. Las estrategias conductuales se utilizan para cambiar los patrones poco adaptativos de conducta, cognición y emoción (Antonuccio et al.,1989).
En la actualidad hay varios modelos conductuales de la depresión (véase Antonuccio
et al.,1989; 1995; Beckham y Leber, 1995; Beutler et al.,2000;Docherty y Streeter, 1993): la disminución del refuerzo positivo (Lewinsohn, 1974, 1975) y su reformulación (Lewinsohn, Hoberman, Teri y Hautzinger, 1985), el modelo de McLean (1982), el de Rehm (1977), el de Wolpe (1979), el de Bellack, Hersen y Himmelhoch (1981) y el de Nezu (1987). Dado el amplio número de enfoques conductuales expondremos brevemente los más relevantes.
La disminución del refuerzo positivo Para Lewinsohn (1975), Lewinsohn, Youngren y Grosscup (1979) y Lewinsohn, Muñoz, Youngren y Zeiss (1986), la depresión puede ser el resultado de la reducción del refuerzo positivo contingente a las conductas del paciente. El total de refuerzo positivo que consigue un sujeto es función de: 1) el número de acontecimientos que son potencialmente reforzadores para la persona; 2) el número de 423 Depresión: Diagnóstico, modelos teóricos y tratamiento a finales del siglo XX hechos potencialmente reforzadores que tienen lugar; y 3) el conjunto de habilidades que posee una persona (p.ej., habilidades sociales) para provocar refuerzo para sus conductas proveniente del entorno.
Los aspectos cognitivos de la depresión tales como baja autoestima, culpabilidad, pesimismo, etc., son el resultado de las atribuciones que hace el sujeto acerca de su sentimiento de disforia.
Los planteamientos iniciales de Lewinsohn fueron posteriormente reformulados (Lewinsohn et al.,
1985). Para Lewinsohn y colaboradores las teorías conductuales y cognitivas de la depresión habían sido hasta entonces demasiado limitadas y simples. Ellos proponen un modelo en el que se plantea que la ocurrencia de la depresión se considera como un producto de factores tanto ambientales como
disposicionales; la depresión se conceptualiza como el resultado final de cambios iniciados por el ambiente en la conducta, el afecto y las cogniciones (ver Lewinsohn,Gotlib y Hautzinger, 1997). En la reformulación de la teoría de la reducción del refuerzo positivo se incluye el fenómeno de la secuenciación de conexiones causales, que comienza cuando surge un acontecimiento potencialmente evocador de depresión, el cual interrumpe los patrones de conducta automáticos del sujeto, produciendo todo ello una disminución de la tasa de refuerzo positivo y/o un número
elevado de experiencias aversivas. Como consecuencia de todo ello, se produce un aumento de la conciencia de uno mismo (estado en el que la atención se dirige a uno mismo), la autocrítica y las expectativas negativas, traduciéndose todo ello en un aumento de la disforia con consecuencias de todo tipo conductuales, cognitivas, interpersonales, etc. Lewinsohn et al. (1985) propusieron varios factores que incrementarían la probabilidad de depresión (factores de vulnerabilidad): ser mujer, tener una edad entre 20 y 40 años, historia previa de depresión, susceptibilidad frente a acontecimientos aversivos, bajo estatus socioeconómico, baja autoestima y tener hijos con edades inferiores a 7 años. A su vez, Lewinsohn et al.(1985) también plantearon una serie de factores de protección frente a la depresión (inmunógenos): capacidad de iniciativa, competencia social autopercibida, exposición a una frecuencia elevada de acontecimientos positivos (ya sean aquellos producidos en la mente del individuo, o en el medio ambiente) y un grado elevado de apoyo social. Lewinsohn et al.(1985)indican que ambos tipos de factores, ya sean los de vulnerabilidad o los inmunógenos, podrían afectar a distintas conexiones causales en el modelo general.
sábado, 28 de mayo de 2016
Terapia sistemica
MANEJO DE LA RESISTENCIA.
Antes de entrar a comentar algunas técnicas de intervención específicas, haremos algunas consideraciones de tipo general, que el terapeuta debe tener presente en sus intervenciones. Estas son:
a) Debe intervenirse respetando a las personas y al sistema familiar en su estilo, ideología y valores. Un desafío frontal a cualquiera de estos puntos lleva al fracaso o a un rechazo que provoca tensión.
b) No entrar en la familia nada más que hasta donde ellos quieran y puedan dejar entrar en cada momento. Hay que ir entrando conforme ellos van "abriendo las puertas", al ritmo de su confianza y de verse respetados.
c) Usar un lenguaje acomodado al nivel sociocultural de la familia.
d) Mantener una actitud neutral ante todos los miembros.
e) Hay que estar pendiente de no realizar intervenciones "antiterapéuticas", pues serán ineficaces. Son aquellas que se dan en algunos de estos casos:
· El terapeuta mantiene a la familia distante porque "teme" ser envuelto por ella.
· El terapeuta realiza una intervención que va dirigida a defenderse.
· El terapeuta da tantas prescripciones que no hay tiempo para desarrollarlas antes de la próxima sesión.
· El terapeuta lleva a cabo una intervención que provoca una interrupción prematura del contexto terapéutico, alejando a la familia.
· El terapeuta realiza una intervención dejándose llevar por sentimientos negativos hacia algún miembro.
· El terapeuta da una "prescripción imposible" que no puede seguirse, ocultando, de este modo, su hostilidad hacia la familia o hacia algún miembro.
Es importante tener presente que las intervenciones serán más eficaces si el terapeuta sabe calibrar en cada momento el grado de resistencia del sistema.
La resistencia puede definirse como el conjunto de conductas del sistema terapéutico que interactúan para impedir el logro de los objetivos de la familia en relación con la terapia el."sistema terapéutico" incluye a los miembros de la familia, al terapeuta y al contexto en el cual se desarrolla la terapia (Institución, Centro, etc.).
Por tanto, la RESISTENCIA es:
Una propiedad que pertenece al sistema terapéutico.
La mayoría de las familias acuden a los terapeutas para restaurar su estabilidad que ha sido amenazada. Sea frente a la inevitable progresión del ciclo vital, o a los acontecimientos vividos individualmente por sus miembros, las familias demandan asistencia cuando tienen que adatarse a algo nuevo y experimentan dificultades para hacerlo. Es lógico, por lo tanto, que resistan los esfuerzos del terapeuta destinados a cambiar aún más el estado de cosas. Si el terapeuta presupone que la familia no es ambivalente (paradójica) en la demanda del cambio, no percibirá las dificultades de ésta para aceptar la terapia, y acaso la "ahuyente" con un proceder apresurado o errado.
La mayoría de las familias son por lo menos escépticas -sino manifiestamente resistentes- frente al concepto de terapia familiar. La experiencia ansiógena de iniciar terapia se complica con el pedido, aparentemente lógico, de que acuda la familia entera cuando el problema claramente reside en un miembro. ¿Por qué debe ser vista toda la familia si es el padre quien está depresivo o es el hijo quien no quiere ir a la escuela?. Los miembros de la familia pueden partir del supuesto, al pedírselas que acudan a terapia familiar, que la familia es la "responsable de los problemas" de sus miembros. No es sorprendente entonces que éstos, en particular los padres, aduzcan que "no es necesaria" una terapia familiar o se pongan a la "defensiva", percibiendo una crítica implícita o explícita en la propuesta de los terapeutas, en el sentido de que ellos "puedan creer" que se los culpa de los problemas.
El hecho de recomendar a la familia una "terapia familiar" contiene en sí mismo una "metacomunicación" a los miembros de la familia: ellos tienen un papel importante en el desarrollo o en la perpetuación de los problemas del paciente identificado. Se trata de un mensaje implícito que no deja de provocar culpa o de incrementar la angustia, en un momento en que esta última ya es considerable. Si bien esta comunicación puede también concurrir a funciones positivas, ciertamente es susceptible de causar resistencia. Si los miembros de la familia creen que se los acusará, nada más natural que pongan objeciones a la utilidad de tratar asuntos penosos y delicados en presencia de otros miembros que después pudieran utilizar ese material en su contra.
Niveles de resistencia:
El nivel de resistencia de cada familia se puede situar sobre un continuo que va del acatamiento a la oposición absoluta:
Algunas familias mostrarán predisposición a seguir casi cualquier directiva terapéutica (lo cual, desde luego, puede ser en sí mismo un tipo de resistencia encubierta). Otras se inclinarán a lo que Brehm ha llamado "reactancia" y que sería la tendencia a hacer lo contrario de lo que se les ha propuesto a fin de reafirmar el sentimiento de autodeterminación.
Las familias se pueden mover a lo largo de este continuo al paso que el tratamiento avanza. Algunas tenderán a hacer más oposición al comienzo y a aminorarla cuando entran en confianza con el terapeuta. Otras son más obedientes al principio, oponiéndose sólo después de sentir cuestionadas sus pautas básicas o su seguridad o cuando les parece estar frente a cambios peligrosos.
Expresiones comunes de resistencia al inicio del tratamiento:
La resistencia es un fenómeno normal y en general se hace particularmente evidente en los comienzos de la terapia. Durante las fases iniciales del tratamiento es a veces difícil distinguir entre una resistencia genuina y aquellas realidades de la familia y de los sistemas que estorban el compromiso de la familia con la terapia. Por ello, todas las conductas se deben evaluar en el contexto en que ocurren.
Algunas de las formas más comunes de resistencia encontradas en la primera sesión son las siguientes:
el problema se localiza, únicamente, en un miembro cancelaciones, no hay problema, un miembro domina, un miembro no habla, la familia insiste en la información histórica, la familia rehúsa comentar información histórica
Resumiendo: la resistencia es una propiedad de todo el sistema terapéutico. El principio conductor en el manejo de la resistencia inicial es evitar enfrentaría de manera directa.
Hay que intentar tratar de mantener el control de la situación y ser flexibles en las estrategias de intervención. Hay que saber, también, "convivir con la resistencia" de la familia,. evitando, a toda costa, la escalada de la resistencia que se produciría por "resistir a la resistencia". La tarea del terapeuta es persuadir a la familia que acepte la terapia, demostrándole que él es competente, que comprende la experiencia de cada miembro individual dentro de la familia y que puede hacer algo útil para ayudarlos en sus problemas.
A continuación vamos a comentar cuatro técnicas de intervención dentro de la sesión. Estas son:
Clarificar y Recapitular.
Preguntas circulares.
Escultura familiar.
Narración de cuentos metafóricos.
martes, 22 de septiembre de 2009
sábado, 7 de febrero de 2009
¿Qué enseñan las artes?
y en qué se nota Lo que las artes enseñan está tan influido por lo que se enseña como por la manera de enseñarlo.Es decir, las artes, al igual que otros campos, se pueden enseñar de maneras diferentes y con objetivos distintos. Los objetivos de cualquier campo no están determinados únicamente por la materia en sí; también están determinados por los políticos y los enseñantes,que deciden qué es importante enseñar.
Sin embargo, e independientemente de los objetivos planteados, los estudiantes aprenden al mismo tiempo más y menos de lo que se les enseña. Aprenden menos porque todas las esperanzas y expectativas que abrigan quienes les enseñan rara vez se plasman en la práctica; en cierto sentido, estos objetivos nunca se pueden alcanzar. Pero los estudiantes también aprenden más de lo que se les enseña porque traen consigo su propia historia personal, que interacciona con lo que se les enseña, y es inevitable que los significados que construyen a partir de estas interacciones superen nuestros objetivos educativos o no los lleguen a alcanzar.
Saber cuáles han sido los resultados del currículo y de la enseñanza para un estudiante Los estudiantes aprenden más y menos de lo que se les enseña * En El arte y la creación de la mente. El papel de las artes visuales en la transformación de la conciencia,Genís Sánchez Barberán (trad.), Barcelona, Paidós (Arte y educación), 004, pp. 97-123 y 219-229. dado exige una forma de evaluación clínica de carácter abierto que permita revelar qué hay de personal y qué hay de común en esos resultados.
Y los resultados no siempre son los que se desean, sino los que realmente se dan como
resultado de la intervención. Si la evaluación sólo se centra en los resultados eseados, es probable que pase por alto otros resultados que no se han previsto.
Muchas veces nos preguntamos: “¿Qué ha aprendido este alumno?”. La operacionalización
de esta pregunta equivale a preguntar:
“¿Qué sabe o es capaz de hacer este alumno, por ejemplo, el 12 de mayo?”. Esta concepción del aprendizaje no tiene en cuenta el hecho de que aquello que se ha presentado al estudiante puede interaccionar de maneras muy importantes con aquello que se le presentará en el futuro. Las experiencias futuras pueden conferir a un aprendizaje una importancia que no tenía inicialmente. Mirémoslo como sigue. Las
semillas que se plantan no llegan a dar fruto si no se riegan. En la educación, puede que las semillas no reciban el agua que necesitan hasta después de haberse hecho la evaluación. El hecho de que las semillas se hayan plantado es el primer paso crucial. Plantar las semillas es una de las contribuciones que hacen los enseñantes al desarrollo de sus alumnos; pero no siempre se puede predecir cuándo van a fructificar esas semillas.
A pesar de estas complejidades, debemos hacer lo que podamos para identificar cómo influyen las artes en la experiencia que tienen los estudiantes cuando trabajan en ellas y, en consecuencia, identificar las aptitudes cognitivas que es probable que desarrollen. Una manera de abordar esta cuestión es reconocer las fuerzas que influyen en lo que los estudiantes aprenden en las artes. Identificaré cuatro de estas
fuerzas: en primer lugar están las limitaciones y las oportunidades que ofrecen las actividades y los materiales con los que trabajan los alumnos; en segundo lugar están las instrucciones, las indicaciones y el andamiaje que ofrece el enseñante a los alumnos; en tercer lugar están las normas de la clase, el tipo de pensamiento y de conducta que se fomenta y se rechaza en ella, y en cuarto lugar se encuentra lo que podemos llamar el clima de la clase. ¿Cuál es el modus vivendi de la clase? ¿Cuál es su sentido como comunidad de práctica y qué relación tiene con lo que experimentan y aprenden los estudiantes? A continuación examinaremos estas fuerzas por separado, aunque en cualquier clase las cuatro interaccionan entre sí.
El currículo, tal como se aplica en una clase o en cualquier otro contexto, en el fondo es un conjunto de actividades que los estudiantes deben realizar. Estas actividades pueden adoptar la forma de proyectos a desarrollar o de problemas bien definidos que es preciso resolver. Cada una de estas actividades toma su forma dentro de las limitaciones y las posibilidades que ofrece algún material dado; si la clase es una clase de lengua, es probable que las actividades pertinentes estén definidas por tareas relacionadas con los usos del lenguaje.
Si la clase es de música coral, las tareas a realizar estarán definidas por la música y, más concretamente, por la interpretación vocal. Si es una clase de matemáticas, el centro de las actividades será el uso y la comprensión de las relaciones numéricas. Cada una de estas actividades curriculares impone a los estudiantes distintas limitaciones y distintas posibilidades; es mucho más probable que la atención al empleo de la metáfora se dé en una clase de lengua que en una de matemáticas. Es más probable que el comportamiento del color se aborde en una clase de pintura que en una de historia.
Cada clase, dedicada como está a una materia cuyos objetivos y materiales difieren de los de otras, define los recursos dentro de los cuales los estudiantes deben pensar y resolver algún problema o realizar algún proyecto.
En el capítulo anterior ya hice mención de las limitaciones y las posibilidades de la pintura a la acuarela. Estas limitaciones y posibilidades se plantean en cualquier selección de tareas y materiales. Estas tareas y materiales constituyen lo que el estudiante necesitará para empezar a “conocer”. En este contexto conocer significa llegar a advertir el potencial de los materiales en relación con los objetivos
de un proyecto o problema; y puesto que cada material posee unas cualidades únicas, requiere el desarrollo de una sensibilidad y unas aptitudes técnicas concretas. Desde esta perspectiva, la selección de un material o de una actividad también es la selección de las fuerzas que influirán en el reto que se va a plantear al pensamiento del estudiante.1 Es la conciencia de esto, la conciencia de que el currículo es un
medio para desarrollar la mente, lo que hace que la planificación curricular tenga una importancia tan fundamental. Cuando decidimos qué se va a enseñar y cómo se va enseñar, influimos en lo que los alumnos tendrán la oportunidad de aprender, pero no lo determinamos.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Para los hijos de todos
Un poema que hace meditar en la importancia que tienen nuestros hijos para nosotros y por tanto así cada padre de familia con los propios.
En voz del fallecido Señor del Micrófono Paco Stanley.
Para Mis Hijos
Si, para mis hijos todo mi tiempo
mi amor y mis sentidos
todos los trucos, mi amor
y mi conciencia
todos los sueños y toda mi presencia
para mis hijos
si, para mis hijos
todos mis callos y todos mis delitos
todas mis horas y todo lo infinito
mis necedades, tesón y requisitos
para mis hijos
no quiero adversidades
los quiero claros, sinceros y gigantes
para mis hijos
no quiero enemistades
los quiero quiero gratos
sonrientes y brillantes
para mis hijos
no quiero oscuridades,
los quiero listos, precisos y pensantes
para mis hijos
no quiero ser sobrante
los quiero buenos, humanos y triunfantes
para mis hijos
si, para mis hijos
házme brillante, genial y muy
paciente, házme preciso,
jovial e inteligente
házme un buen padre alegre y eficiente.
Como tributo me permití editar este video, espero lo disfruten.
lunes, 29 de septiembre de 2008
PLCC-Enseñanza de alto nivel
La educación la podemos estudiar como un ente cultural, a través de la Filosofía de la cultura, o bien, enfocada a la investigación de su estructura ontológica, es decir, se hace un estudio metafísico de la educación.
Un camino a seguir.
Para el estudio de la Filosofía de la Educación se usaran los métodos fenomenológico y trascendental. El primero es descriptivo y el segundo es comprensivo.
Aunque tu puedes dar tu propio concepto filosófico de la educación, comprendiendo que cada uno como ser pensante es capaz de discernir y crear un propio concepto de la FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN.
Por ejemplo: Si queremos convencer a un grupo que se ha caracterizado por no trabajar, por ser descuidado y dramatizar todo intento disciplinario, para invitarlos a estudiar podremos decirles que no estudien, que POR FAVOR NUNCA MAS ESTUDIEN…. así lograrás su atención y les pedirías que a partir de ese momento lo que deben hacer es aprender.
De tal manera que en tu discurso de lo que es aprendizaje y lo que es estudio, logres hacer que se dediquen a la investigación por curiosidad y logren un aprendizaje que antes era estudiando y ahora es aprendiendo… cambiando de esta manera su panorama, logramos hacerles ver nuestra propia FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN, todo es como lo percibes y lo haces percibir a tus alumnos.
Espero te ayude esta reflexión y la definición de la Filosofía de la educación sirva para tus tareas.
domingo, 28 de septiembre de 2008
ORGANIZANDO EL TIEMPO
Actividad para el salón de clases.
Los materiales: Para esta actividad sólo necesitas pedir a cada chico una botella transparente de PET, para insitar al reciclaje y para hacer esta actividad, hay que pedirla bien lavada y seca, de las de 325 ml o más grandes, pero que todas sean del mismo tamaño, deben ser transparentes extrictamente, no permitas tamaños distintos entre ellos porque las vamos a comparar. Pide también un trozo de cartulina que permita improvisar un embudo para rellenar las botellas; lápiz, y una libreta pàra anotar lo que va a lograrse con este ejercicio; necesitarán una cuchara, una regla, papel y pegamento de manera individual.
De manera grupal colecciona arroz teñido por separado con 6 colores diferentes, (pueden ser también 6 tipos de semillas o 6 tipos de materiales que puedas conseguir, la idea es que se distingan perfectamente unos de otros).
Objetivo:
1.- Reflejar visualmente la distribucion que el alumno hace de su tiempo durante la semana.
2.- Permite una toma de conciencia sobre la forma de utilizar su tiempo
3.- Promueve la organización y optimización del tiempo y el beneficio de practicar actividades más útiles para el desarrollo personal.
En la infancia media: Dedica tiempo a sus responsabilidades escolares
En la infancia tardía: Demuestra que entiende y acepta la necesidad de organizarse encontrando vairias alternativas; aprende a respetar las horas de sueño apropiadas a su edad.
Actividad
Utilizando las botellas de PET transparentes, y rellenándolas con materiales de distinto color, cada niño representa visualmente el tiempo que dedica a sus distintas actividades. El análisis del resultado conduce a un intercambio de opiniones sobre ka importancia de utilizar bien el tiempo para el crecimiento personal y permite la fijación de pequeñas metas personales para aprovecharlo mejor. Repetida la actividad alrededor de unmes después, se evalúa el nivel de cumplimiento de ls metas fijadas.
Necesitas primero decirles que hagan un cronograma de sus actividades diarias, durante una semana, que lo tedrán que llenar cada vez que hagan algo en el día para que en vez de plan se convierta en un diario de actividades.
Sugerencias:
Las actividades que pondrán en el cronograma a formar durante la semana pueden ser:
Dormir, Leer, Permanencia en la escuela, incluyendo el tiempo de ir y venir a esta, estudi oen casa, labores habituales tales como lavarse, vestirse, comer, y hacer el queahcer en casa, juegos dentro y fuera de casa, ver la tele
Se les pide que lo anoten con el número de horas dentro del cronograma para hacer la actividad de la botella.
Se destinan colores de arroz a cada actividad o el tipo de semilla que lo represente.
por ejemplo: dormir = arroz azúl
o Dormir = a lentejas
y ya en recipientes grandes cada material se les pone un letrero recordando la actividad que representa cada ua.
Después se les dice que una cucharada es media hora de la actividad por ejemplo si lee 2 horas al día pondrá dos cucharadas a la botella de ese material, terminado el trabajo cada alumno le pone nombre a su botella pegada con un papel y se exponen todas en una repiza o mesa con la finalidad de compararlas luego, en un recorrido se invita a que con la regla midan las actividades que se representan ahí y en las importantes o las que desees que icrementen, pideles que expliquen al grupo por qué tan poco tiempo y que se comprometan a que en la próxima actividad de la botella del tiempo, dedicarán más tiempo a esa actividad.
Al finalizar que todos propongan una meta personal y una de grupo a cumplir en determinda temporada, deja las botellas en un lugar donde puedan verlas y que en la próxima botella se representen las actividades que hacían falta. y en la próxima ocación comparen y midan si lograron incrementar lo que se propusieron.
Puedes repetirlo cuantas veces sea necesario, observa al grupo y decide si lo haces despues de las primeras 2 veces cada 2 o 3 mese y ve separandolas hasta logra que ellos solos incrementen sus metas y las últims botellas representen el trabajo individual que se propusieron.
Recuerda que puedes adaptar estas actividades como tú lo prefieras y tu grupo lo necesite,
Deja tus comentarios.
Nos vemos hasta la próxima.
"Tu Cerebro te Miente: Por qué Sentir Culpa al Poner Límites es un Error Evolutivo (y cómo reprogramarlo)"
1. Introducción "Imagina que estás en un avión y las máscaras de oxígeno caen. Las instrucciones son claras: ponte la tuya primero ...
-
Al entrar en la enseñanza Secundaria hay una cierta relajación en la atención que los padres prestan a sus adolescentes. Nada más equivocado...
-
En tests de rendimiento óptimo (pruebas de rendimiento y de inteligencia) se pretende medir el rendimiento máximo al que llega cada persona...




