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martes, 10 de abril de 2018

DEPRESION ADOLESCENTE

Los síntomas depresivos en los adolescentes son tomados con frecuencia como
«comportamiento normal del adolescente», y se considera que son el producto de los cambios hormonales normales, lo que, en muchos casos, dificulta el diagnóstico, negando o retardando la ayuda que necesitan. 
 
El mayor número de adolescentes deprimidos está
entre los 13 y los 15 años de edad, rango que coincide con las épocas de más baja
autoestima de este particular período del crecimieno.Los adolescentes no necesitan «razones de peso» para deprimirse. En apariencia soninvencibles e invulnerables, pero en el fondo pueden estar profundamente cuestionados y dolidos, no tienen consolidada su identidad y son severos críticos de sí mismos. 
 
La depresión parece presentarse con mayor frecuencia en familias con problemas
maritales, en las que el adolescente tiene más dificultad de establecer su identidad (Revista
del IX Congreso Nacional de Medicina General, Op.
cit.), aunque es importante recordar que cada adolescente es único en la forma que respo
nde al ambiente que lo rodea, no sólo al ambiente familiar sino al escolar y con los amig
os.
 
La sensibilidad del adolescente se altera por el manejo de las emociones en conflicto junto
con el despertar de la sexualidad. Los cambios que ocurren en el cuerpo de los adolescentes no son asimilados en forma adecuada por algunos de ellos, lo cual les genera depresión. Adolescentes sometidos a abuso sexual y/ o con problemas de orientación sexual (homosexualidad) pueden presentar también uncuadro depresivo. Cerca de los 14 años, las adolescentes tienen el doble de probabilidades de entrar en un cuadro depresivo (Ibídem).
 
El adolescente promedio manifiesta aburrimiento, pérdida de interés, desmotivación y/o
tendencias a actuaciones antisociales o apatía (poco interés) ante situaciones que de lo contrario serían atractivas. Es muy factible encontrar comportamientos más bien agresivos,
descalificadotes y desafiantes que de tristeza o abatimiento como tales. 
 
Los padres con frecuencia notan en ellos bajo rendimiento académico, irritación constante y
problemas para dormir. 
 
En los casos más severos de depresión, los jóvenes pueden comenzar a pensar en el suicidio. Muchos de los intentos suicidas de la juventud se enmascaran como «accidentes» de severidad considerable, como en las muertes que
ocurren como resultado de conducir vehículos automotores a exceso de velocidad, en
ocasiones bajo el efecto de drogas o por el consumo de bebidas alcohólicas en adolescentes deprimidos, tal como se comentó anteriormente.
 
Es importante tener siempre presente el tiempo en el que se han presentado los síntomas.
 
Si el adolescente presenta ideas suicidas, falta de apetito y falta de interés en toda
actividad social durante más de 2 semanas, se debe estar muy alerta. Tienden a aislarse y
a tener ideas suicidas por los sentimientos de culpa y de incapacidad para afrontar la vida
diaria. La depresión en el adolescente envuelve más problemas interpersonales y de baja
estima que la depresión en el adulto.
En algunos casos se puede confundir este comportamiento alterado con el síndrome de
falta de atención, agresividad, hiperactividad, desórdenes de la alimentación, problemas del
sueño, cuando en realidad la enfermedad de fondo esla depresión.
Es parte de nuestra labor como docentes el estar con los ojos muy abiertos para detectar
este tipo de sintomatología en nuestros adolescentes, para poder brindarles la mejor y más
pronta orientación y que así puedan recibir la atención adecuada. La conducta abúlica de los adolescentes muchas veces no obedece a que no encuentran algode su interés y estén aburridos sino a que están deprimidos.
         
La etapa adolescente conlleva una serie de situaciones de cambio que hay que afrontar    y    que  no todos pueden lograr con éxito.
 
El hecho de tener un comportamiento retraído en exceso, de mostrarse preocupado, de sentirse temeroso al extremo y aislado pueden ser los síntomas que enciendan la señal de alarma.
 

miércoles, 8 de junio de 2016

El cuerpo armonioso (psicocorporal)

https://estherfarga.files.wordpress.com/2013/07/insomnio-2.jpg?w=700


La pérdida de la armonía.
La armonía es un atributo natural de todas las criaturas que viven en estado de inocencia. El hombre perdió su armonía cuando adquirió conocimientos sobre el bien y el mal, lo correcto y la incorrecto. Ya no fue libre de obedecer a sus instintos ni de confiar en sus sentimientos sin estar seguro de que estos no lo traicionaría.
La autoconciencia es a la vez la gloria y la maldición de la humanidad, es el rasgo que lleva al hombre a crear y también el que hace aflorar su deshumanización, su crueldad y su codicia. El hombre se ve a sí mismo como una especie de dios por la magnificencia de sus conquistas, parece más un demente que un dios. Al ser consciente de sí mismo, el hombre se ha convertido en un extraño en el mundo natural.
Algunas personas se aferran literalmente a su falta de aptitud y entonces se dedican a correr maratones o a levantar pesas, pero estas actividades no las hacer aptas para vivir como parte del orden natural de la vida, para sentir su relación con el universo ni aun para conocer la alegría de estar vivas y sanas. Para eso, su conciencia de sí mismas debe tener como base una conciencia del ego.
El yo en relación con su cuerpo, es como un jinete y su caballo. Esta analogía es importante porque, como humanos, podemos actuar de dos formas: voluntaria e involuntaria. Constantemente hacemos movimientos espontáneamente de este tipo: nos llevamos una mano a la boca o al rostro, juntamos las manos, movemos una pierna sentados. Muchas veces no advertimos el movimiento a menos que centremos la atención en él. Los movimientos voluntarios, en cambio, tiene una finalidad consciente.
La gama de actos involuntarios es reducida en comparación con los movimientos involuntarios que recorren constantemente el cuerpo. Dejando de lado los movimientos de los órganos internos, todos experimentamos infinidad de pequeños movimientos en la superficie del cuerpo. El cuerpo está literalmente en constante movimiento, incluso cuando dormimos. Los movimientos involuntarios son una manifestación directa de la vivacidad del cuerpo.
La falta de armonía es una señal de mal-estar. Como ese mal estar es inevitable en nuestra cultura, es raro encontrar cuerpo armoniosos en la población adulta.
La gracia y la salud se basan en alcanzar n equilibrio entre el yo y el cuerpo, entre la voluntad y el deseo. La filosofía china describe las fuerzas primordiales del yin y el yang, en cualquier organismo, la energía del cielo y la de la tierra.
Un factor fundamental en el afán de tener éxito y poder es el deseo básico de ser amado. Pero el éxito, aunque pude producir admiración, no reditúa verdadero amor.

sábado, 21 de mayo de 2016

Labor de un psicólogo

Los psicólogos: ¿Qué hacen y cómo nos ayudan?
Los psicólogos practicantes cuentan con capacitación profesional y destrezas clínicas que nos ayudan en el aprendizaje a enfrentar con efectividad los problemas de la vida y de salud mental. Después de varios años de estudios de postgrado y de entrenamiento supervisado, obtienen licencia estatal para prestar diversos servicios como evaluaciones y psicoterapia. Los psicólogos nos ayudan usando una amplia gama de técnicas basadas en las mejores investigaciones científicas disponibles, y que consideran los valores, características, objetivos y circunstancias de cada persona.
Los psicólogos con títulos doctorales (ya sea PhD, PsyD o EdD) obtienen uno de los niveles más altos de capacitación entre los profesionales de la salud, con siete años de estudios y entrenamiento como promedio después de obtener su diploma universitario.
Qué hacen
Los psicólogos ayudan a una gran variedad de pacientes y pueden darles tratamiento a numerosos tipos de problemas. Algunas personas consultan a un psicólogo porque se han sentido deprimidasenojadas o  ansiosas por largo tiempo. Otras, porque quieren ayuda con untrastorno crónico que interfiere con sus vidas o su salud física. Por su parte, otras recurren al psicólogo porque experimentan problemas a corto plazo que desean resolver como sentirseabrumados por un nuevo empleo, o están afectadas por la muerte de un familiar. Los psicólogos también nos ayudan a enfrentarsituaciones estresantes,a curarnos de adicciones,a controlar enfermedades crónicas y eliminar los obstáculos que nos impiden alcanzar nuestros objetivos.
Los psicólogos también están capacitados para administrar e interpretar diversas pruebas y evaluaciones que pueden contribuir al diagnóstico de un trastorno, u ofrecer más detalles acerca de la forma en que una persona piensa, siente y se comporta. Estas pruebas pueden evaluar destrezas intelectuales, puntos fuertes y debilidades cognitivas, aptitud y preferencia vocacional, características de la personalidad, y funcionamiento neuropsicológico.
¿Cómo nos ayudan?
Los psicólogos usan una gran variedad de tratamientos fundamentados en evidencias que nos ayudan a mejorar nuestras vidas. Generalmente recurren a la terapia (que se conoce con frecuencia como “psicoterapia” o “terapia de conversación”). Aunque existen diferentes estilos de terapia, el psicólogo escogerá el tipo que resuelva con más efectividad el problema del paciente, y se corresponda mejor con sus características y preferencias.
Entre los tipos comunes de terapia están la cognitiva, de conductual, cognitivo-conductual, interpersonal, humanística, psicodinámica, o una combinación de determinados estilos. La terapia se le puede aplicar a una sola persona, así como a parejas, familias u otros grupos. Algunos psicólogos están capacitados para usar hipnosis, la cual, según varios estudios, es efectiva para el tratamiento de numerosos trastornos como el dolor, la ansiedad y los trastornos de estado anímico.
En algunos trastornos, la terapia y los medicamentos conforman una combinación de tratamiento más exitosa. Por su parte, en los casos de personas a quienes les benefician más los medicamentos, los psicólogos colaboran con médicos de cabecera, pediatras y psiquiatras en la creación del tratamiento general. Dos estados, Nuevo México y Luisiana, han promulgado leyes que les permiten a los psicólogos con licencia y capacitación adicional y especializada recetar medicamentos selectos, para mejorar los trastornos emocionales y de salud mental como depresión y ansiedad.
Capacitación de los psicólogos
Un título doctoral para la práctica de la psicología exige de quatro a seis años de estudios a jornada completa como mínimo después de culminar la carrera universitaria. Entre las áreas de especialización están: ética, estadísticas, diferencias individuales y las bases biológicas, cognitivo-afectivas y sociales del comportamiento, así como entrenamiento específico en evaluación y terapia psicológica.
En su etapa universitaria, los estudiantes de Psicología también participan en investigaciones y enseñanza. En la mayoría de los estados se les exige un año de internado supervisado a jornada completa antes de graduarse. Además, los psicólogos deben aprobar una prueba nacional, así como una específica al estado que les va a otorgar la licencia.
Una vez recibida la licencia, los psicólogos deben mantenerse actualizados en su campo de práctica, lo cual se demuestra cursando varias horas de créditos de capacitación continua anualmente, como exigen la licencia y las regulaciones del estado correspondiente.
En los estados donde se les permite a los psicólogos recetar medicamentos, éstos deben pasar cursos de capacitación avanzada después de obtener la licencia. Aunque las directivas específicas de capacitación varían según el estado, los psicólogos deben concluir un programa especializado de capacitación, o una maestría en psicofarmacología.
Dónde trabajan
Numerosos psicólogos tienen consulta privada o trabajan con un grupo de psicólogos o proveedores de cuidados de salud. Los psicólogos practicantes también trabajan en otros lugares como escuelas, centros de enseñanza universitaria, hospitales y prisiones, centros médicos para veteranos, clínicas de salud comunitaria y salud mental, negocios e industria, asilos de ancianos, y centros de rehabilitación y cuidados a largo plazo.
Los artículos y textos del Centro de Apoyo pueden ser reproducidos íntegramente, siempre y cuando se acredite que provienen de la Asociación Americana de Psicología. No se pueden reproducir las imágenes. Cualquier excepción a esto, incluyendo frases o citas de Centro de Apoyo o APA Help Center, deberá ser presentada por escrito a Help Center y será considerada caso por caso. Estas autorizaciones serán dadas una sola vez por cada caso y tendrán que ser solicitadas para cada uso adicional del documento.

martes, 30 de septiembre de 2014

DEFINICIÓN DEL CONSTRUCTO




El primer paso consiste en proporcionar una definición operacional del constructo o rasgo
que pretendemos medir. Por ejemplo, si hablamos de dogmatismo, debemos establecer los
diversos componentes o manifestaciones del mismo: dogmatismo ante la política, ante la
educación de los hijos, ante la religión, en las relaciones familiares,... Muy relacionada con
esta definición operativa es la cuestión del establecimiento de los objetivos que se pretenden
conseguir con el cuestionario.
También es necesario especificar el tipo de población al que va a aplicarse la prueba y las decisiones que se pretenden tomar a partir de las puntuaciones que ofrezca. Resulta muy diferente, y determinará su contenido, que un test de inteligencia se vaya a aplicar a personas de la población general o a personas con problemas intelectuales. Un cuestionario de depresión puede utilizarse con fines científicos en una investigación o para decidir el ingreso en un centro psiquiátrico de personas con problemas depresivos.

CONSTRUCCIÓN PROVISIONAL DEL CUESTIONARIO

De la definición operacional del constructo y de la delimitación de sus componentes debemos llegar a establecer un conjunto de elementos o ítems (frases, preguntas, situaciones análogas, tareas, etc.) que representen estos componentes, o mejor, las conductas mediante las que se manifiestan los diversos componentes del constructo.

Si, por ejemplo, pretendemos evaluar la tolerancia hacia los grupos marginales, un ítem
podría ser el siguiente:

“Deberíamos facilitar la integración de los gitanos en nuestro país” Parece razonable suponer que una persona tolerable estaría de acuerdo con esta afirmación, mientras que otra intolerable estaría en desacuerdo.

En relación con la construcción de los ítems existen dos temas importantes a tener en cuenta: el formato de respuesta y las normas de redacción de los ítems.



miércoles, 9 de septiembre de 2009

Cerebro Dimension y peso



* Puede compararse a un ovoide cuyo eje mayor estuviese dirigido en sentido anteroposterior y con la extremidad más gruesa hacia atrás.
* Su longitud, en el hombre es de 17 cm.
* Anchura 14 cm.
* Altura 13 cm.
* El hombre es, de todos los mamíferos aquél cuyo cerebro alcanza mayor grado de desarrollo. Su peso es en términos generales de 1.160 gramos para le cerebro del hombrte y de 1.000 gramos para el cerebro de la mujer.

Anatomía cerebral

Aunque el cerebro sólo supone un 2% del peso del cuerpo, su actividad metabólica es tan elevada que consume el 20% del oxígeno. Se divide en dos hemisferios cerebrales, separados por una profunda fisura, pero unidos por su parte inferior por un haz de fibras nerviosas de unos 10 cm llamado cuerpo calloso, que permite la comunicación entre ambos. Los hemisferios suponen cerca del 85% del peso cerebral y su gran superficie y su complejo desarrollo justifican el nivel superior de inteligencia del hombre si se compara con el de otros animales.

Los ventrículos son dos espacios bien definidos y llenos de líquido que se encuentran en cada uno de los dos hemisferios. Los ventrículos laterales se conectan con un tercer ventrículo localizado entre ambos hemisferios, a través de pequeños orificios que constituyen los agujeros de Monro o forámenes interventriculares. El tercer ventrículo desemboca en el cuarto ventrículo, a través de un canal fino llamado acueducto de Silvio. El líquido cefalorraquídeo que circula en el interior de estos ventrículos y además rodea al sistema nervioso central sirve para proteger la parte interna del cerebro de cambios bruscos de presión y para transportar sustancias químicas.

Este líquido cefalorraquídeo se forma en los ventrículos laterales, en unos entramados vasculares que constituyen los plexos coroideos.

En cada hemisferio se distinguen:

* La corteza cerebral o sustancia gris: De unos 2 ó 3 mm de espesor, formada por capas de células amielínicas (sin vaina de mielina que las recubra). Debido a los numeroso pliegues que presenta, la superficie cerebral es unas 30 veces mayor que la superficie del cráneo. Estos pliegues forman las circunvoluciones cerebrales, surcos y fisuras y delimitan áreas con funciones determinadas, divididas en cinco lóbulos. Cuatro de los lóbulos se denominan frontal, parietal, temporal y occipital. El quinto lóbulo, la ínsula, no es visible desde fuera del cerebro y está localizado en el fondo de la cisura de Silvio. Los lóbulos frontal y parietal están situados delante y detrás, respectivamente, de la cisura de Rolando. La cisura parieto-occipital separa el lóbulo parietal del occipital y el lóbulo temporal se encuentra por debajo de la cisura de Silvio.

* La sustancia blanca: Más interna constituída sobre todo por fibras nerviosas amielínicas que llegan a la corteza.

* Cuerpo calloso: Desde aquí miles de fibras se ramifican por dentro de la sustancia blanca. Si se interrumpen los hemisferios se vuelven funcionalmente independientes.

El diencéfalo origina el tálamo y el hipotálamo:

* Tálamo: Esta parte del diencéfalo consiste en dos masas esféricas de tejido gris, situadas dentro de la zona media del cerebro, entre los dos hemisferios cerebrales. Es un centro de integración de gran importancia que recibe las señales sensoriales y donde las señales motoras de salida pasan hacia y desde la corteza cerebral. Todas las entradas sensoriales al cerebro, excepto las olfativas, se asocian con núcleos individuales (grupos de células nerviosas) del tálamo.

* Hipotálamo: El hipotálamo está situado debajo del tálamo en la línea media en la base del cerebro. Está formado por distintas regiones y núcleos hipotalámicos encargados de la regulación de los impulsos fundamentales y de las condiciones del estado interno de organismo (homeostasis, nivel de nutrientes, temperatura. El hipotálamo actúa también como enlace entre el sistema nervioso central y el sistema endocrino. En efecto, tanto el núcleo supraóptico como el núcleo paraventricular y la eminencia mediana están constituídas por células neurosecretoras que producen hormonas que son transportadas hasta la neurohipófisis a lo largo de los axones del tracto hipotálamo-hipofisiario. Allí se acumulan para ser excretadas en la sangre o para estimular células endocrinas de la hipófisis.

viernes, 8 de mayo de 2009

LA CONDUCTA



La consideración de la conducta en relación a la actividad cerebral, exige no solo su
descripción y evaluación, sino el conocimiento de sus motivaciones, y el complejo psicológico
que le da individualidad y pertenencia. Se considera que de las diversas formas de experiencia
(aprendizaje) las personas desarrollan actitudes o supuestos que a su vez generan cogniciones
(ideas, creencias, valores, imágenes etc.) que configuran un modo particular de conocer y
estructurar (percibir) el mundo. Estos esquemas que se organizan sobre la base del lenguaje,
orientan tanto la atención y percepción selectiva de los estímulos ambientales, como el
pensamiento y la acción. Igualmente las emociones influyen en la conducta, y son a su vez
influidas o modeladas por las cogniciones, en cuyo caso se trata de afectividad (expresiones
emocionales influidas por las cogniciones). Distintos autores (Crottaux, 1991; Krawchik, 1993a)
coinciden en que los afectos están influenciados por las cogniciones, aunque la naturaleza de sus
relaciones aún no sean del todo claras. La transformación de las emociones (sensaciones físicas
de agrado o desagrado con cambios fisiológicos) en afectos (placer, tristeza, miedo, ansiedad
etc.) depende de la interpretación de la situación, y no de la situación en sí misma (Crottaux,
1991). Por otro lado, se considera aquí como se verá más adelante, que no solo las ideas (con
sustento afectivo-emocional) nos orientan en el conocimiento del mundo, sino también
particulares modalidades de procesamiento de la información con correspondencias
neurofuncionales.

EL CEREBRO



En primer lugar el cerebro como el hombre es producto de la evolución. En ella muchos
cambios con fines adaptativos han dejado su huella, registrándose una riqueza de conexiones y circuitos neuronales que hacen posible una plasticidad conductual necesaria para acomodarse a las distintas circunstancias ambientales. Se admite que los estados cambiantes del organismo influyen sobre la conducta, siendo la actividad nerviosa la privilegiada en dicha influencia. Existe numerosa evidencia en este sentido, que no solo atañe a las funciones primarias del SN (reflejos, sensaciones y movimientos) sino también a expresiones psicológicas complejas (motivaciones, emociones, lenguaje, pensamiento etc.). Numerosas investigaciones se orientan por interrogantes sobre las estructuras nerviosas involucradas en dichos procesos (Sander, Oberling, Silveira y col. 1993; Jernigan, Hesselink, Sowell y Tallal 1991; Ledoux, 1992), como los distintos grados de activación neurofuncional tanto para la
conducta normal como patológica (Lassen, Ingvar y Skinhoj, 1976; O’Tuama y Treves, 1993;Starkstein y Vázquez, 1993; Wolfe, 1996) y las modalidades de aprendizaje y de
procesamiento de información (Majovski y Jacques, 1982 ; Obrzut y Hynd, 1981;Portellano Perez, 1992; Ardila, 1995; Lyon, 1996). Otras investigaciones en cambio, mediante estudios de linkage genético (D’amato y Mallet, 1992 ; Mendlewicz e Hirsch, 1992) que cuentan con un número creciente de marcadores, intentan aislar el compromiso genético implicado en la etiología de diversos trastornos; mientras que otros trabajos (Bolulenger, Bisserbe y Zarifian, 1992; Haefely y col., 1992; Barr, Godman y Price y cols., 1992; Hoehn-Saric, Pearlson, Harris y cols., 1991) avanzan en modelos neuroquímicos y farmacológicos en diversos trastornos primarios o frecuentemente asociados como ansiedad, depresión, estados obsesivos y afectivos. Por otro lado la actividad nerviosa no es independiente de la actividad endocrina e
inmunológica , siendo creciente las evidencias de una interacción recíproca. Diversos autores (Aarli, 1983; Maier, Walkins y Fleshner, 1994) consideran la psiconeuroinmunología como la interface entre la conducta, el cerebro y el sistema inmunológico; mientras que otros investigadores, con un amplio rango de metodologías intentan comprender las perspectivas pisquiátricas de dichas relaciones (Stein y Trestman, 1990; Rubinow y Schmidt, 1996).

"Tu Cerebro te Miente: Por qué Sentir Culpa al Poner Límites es un Error Evolutivo (y cómo reprogramarlo)"

  1. Introducción "Imagina que estás en un avión y las máscaras de oxígeno caen. Las instrucciones son claras: ponte la tuya primero ...